En 1920 la villa contaba con dos fábricas de chocolate, otras dos de aguardiente, tres molinos de aceite y tejería.

No al Estatuto Vasco Navarro   [4]

El representante de la villa de Mendigorría en la Asamblea de Municipios Vascos, celebrada en Pamplona el 19 de junio de 1932, D. Alejandro Suescun, votó en contra del Estatuto Vasco de Autonomía, a pesar de haber sido encargado por su Ayuntamiento de emitir el voto a favor del mismo. Esta conducta, seguida por otros apoderados navarros, hizo que el cómputo final de dicha votación diese en Navarra un resultado en contra del Estatuto de Autonomía.

Fin de la República  y  guerra civil  [12]  [13]  

La única organización de izquierdas fue el Partido Republicano Radical que se fundó en 1934. Como señala el informe Navarra 1936. De la esperanza al terror, Mendigorría, por su sentido de la humanidad y su civismo, fue una excepción en Navarra. No sólo no hubo detenciones y muertes violentas, merced a las derechas locales y al párroco, Juan M. Espinal, sino que incluso el concejal republicano Celestino Lator no llegó a ser destituido hasta el cambio del ayuntamiento en 1938.

Monarquia, República y Guerra Civil  [12]  [13]  

La villa de Mendigorría pasó de Monarquía a Dictadura, de Dictadura a República y de República a Dictadura, sin grandes traumas ni agitaciones sociales. Baste citar como ejemplo elocuente de ello, el que el alcalde que representó la autoridad de Alfonso XIII, lo hizo también con la de Miguel Primo de Rivera y tras las elecciones de 1931, el mismo alcalde elegido en la República presidio la corporación hasta abril de 1938.

En 1931 entran en el Ayuntamiento tres carlistas, dos independientes de derechas y tres independientes de izquierdas. El triunfo de la República no produjo tampoco mayores alteraciones sociales si bien se notó el cambio en la composición social del Ayuntamiento, ya que la mayoría eran campesinos pobres. Esto hizo que fuese notable, a lo largo del mandato de esta Corporación y hasta el 18 de julio de 1936, la gran atención que prestaron a la mejora de las condiciones de vida de las familias más necesitadas y de los labradores.

Es significativo que uno de los acontecimientos que mas conmocionara al pueblo fuese el intento en el año 31 por parte de esta Corporación, de suprimir del programa de Fiestas de ese año el capítulo de vacas bravas, precisamente, para destinar su coste al pago de jornales en el próximo mes de septiembre que aliviaran, de alguna forma, la gran crisis que para los obreros del campo se avecinaba.

Este proyecto sublevo a la juventud y así, el día 25 de julio, se produjeron serios incidentes y destrozos en la Casa Consistorial:

 “¡Vacas ha de haber,
Vacas ha de haber
Si no el Ayuntamiento,
ha de correr!”.

La Corporación, aunque tuvo que ceder en esta ocasión, siguió con su vocación social y a pesar de su ideología solicitó del Gobierno republicano información para conseguir el reparto del coto de Andión, en el caserío de Muruzabal, propiedad del Conde Gauqui “porque uno de los ideales del Gobierno es la protección al obrero y labrador solucionando la cuestión agraria”.

Después del triunfo del Frente Popular, en abril de 1936 se volvió a plantear el tema tras la publicación del decreto de marzo sobre fincas de utilidad social, de la misma forma que en la Ribera lo hicieron numerosos Ayuntamientos socialistas. El regadío fue el gran logro de este singular Ayuntamiento, en el que los concejales republicanos, a pesar de su minoría, tuvieron gran incidencia.
Como síntesis de las aspiraciones populares de aquellos días, se podría citar la frase, todavía recordada, que decía:

 “Vacas, regadío y que se reparta el caserío”

Entre los años 31 y 32 nace el denominado Sindicato Profesional Obrero, o Sindicato de Obreros del Campo.

Su acción sindical estuvo dirigida a la salvaguarda de los intereses de los jornaleros, creación de jornales y cuantificación y fijación de los mismos, elaboración de censos de parados y ejercer cierta presión a las autoridades con el fin de agilizar los trámites para el reparto del Caserío de Muruzabal, de Andión. Alguno de sus componentes aparecen vinculados al P.R.R. (Partido Republicano Radical) que se fundó en Mendigorría en abril de 1934, con Ricardo Bea, Álvaro Hermoso de Mendoza, Pablo García, Celestino Lator, etc., este último concejal del grupo de izquierdas o republicano. La derecha estaba totalmente cubierta por los carlistas y solo al final se constituyo la Falange.

Estallado el Movimiento Nacional numerosos vecinos lo secundan saliendo a los frentes. El día 21 se celebra una sesión del Ayuntamiento en la que se adhieren al mismo, establecen un sistema de subvención a las familias de los voluntarios, organización de la siega, etc. A partir de este momento, la actividad y el lenguaje municipal quedan supeditados a las circunstancias de guerra y el vecindario sufrirá la pérdida de 35 voluntarios en los frentes.

A pesar de toda la carga emotiva del momento, en Mendigorría no se ejercito ningún tipo de represión contra los vecinos, ni hubo fusilados, ni detenciones, ni saqueos, ni depuración de maestros, ni de funcionarios… Ni tan siquiera fueron destituidos los pocos concejales republicanos en activo. el concejal republicano Celestino Lator no llegó a ser destituido hasta el cambio del ayuntamiento en 1938.

Para explicar esta isla, que no fue la única, dentro del mar de sangre en el que se bañaba casi toda Navarra, no basta con argumentar el carácter moderado de las izquierdas locales, o la falta de incidentes anteriores, o la masiva salida a los frentes del vecindario en general. Lo fundamental fue la actitud de los carlistas locales y del párroco Juan María Espinal, empeñado en evitar cualquier violencia o derramamiento de sangre en el pueblo.

Algún intento por parte de las cuadrillas de asesinos que recorrían la comarca fue tajantemente cortado por los anteriores, demostrando que en aquellas circunstancias, por encima de todo, era posible mantenerse con las manos limpias. Como señala el informe Navarra 1936. De la esperanza al terror, Mendigorría, por su sentido de la humanidad y su civismo, fue una excepción en Navarra.

 

ALCALDES

Estos son los alcaldes de Mendigorría desde las primeras elecciones democráticas municipales de 1979:

Mandato Nombre del alcalde Partido político
1979-1980 Javier Beramendi Erice UAGN
1980-1983 Félix Jiménez Muro AEI
1983-1987 AEI
1987-1991 José María Lorenz AEI
1991-1995 Alfonso María Pagola Goñi ASM
1995-1999 José Antonio Arizala HB
1999-2003 Mariasun Fernández Izu AIM
2003-2007 Jesús Azcoiti Narvaiz AIM
2007-2011 Javier Osés Zúñiga AA
2011-2015 Manuel José Vieira Bonacho Tiago PSN-PSOE
2015- Josu Arbizu Colomo EH Bildu

 

 

[4] Auñamendi Eusko Entziklopledia- (Ainhoa Arozamena Ayala)

[12] -Jose Mari Esparza:  La Voz de la Merindad- Tafalla- Nº 73 Febrero 2005 Altaffaylla

 [13]   Navarra 1936. De la esperanza al terror. Tomo II Altaffaylla  Kultur  Taldea.